¿Calvo? ¡Terapia Psicológica!

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A los hombres con pérdida de cabello se les debe ofrecer terapia para sobrellevar el trauma, dicen los expertos

Los investigadores revisaron 41 estudios globales, que involucraron a 7,995 personas

Se examinó la forma más común de pérdida de cabello, la alopecia androgenética (AGA)

Afecta aproximadamente al 53 por ciento de los hombres de 40 a 49 años y hasta al 90% durante su vida

Es en gran parte genético y presenta una línea de cabello que retrocede y un cuero cabelludo adelgazado

Las personas con AGA generalmente informan de una calidad de vida más baja relacionada con su salud y más sentimientos de vergüenza, preocupación y frustración que aquellos con una cabellera llena.

Pero no hubo ningún vínculo con la depresión, según la revisión publicada en la revista JAMA Dermatology.

El líder del estudio, el profesor Ching-Chi Chi, del Chang Gung Memorial Hospital en Taiwán, dijo que el estigma es en parte el culpable.

“Los pacientes con esta enfermedad pueden necesitar apoyo psicológico y psicosocial”, dijo.

El Dr. Kerry Montgomery, de Alopecia UK, dijo: “Se necesita más apoyo psicológico para las personas con AGA y, de hecho, todos los tipos de pérdida de cabello”.

El Dr. Montgomery agregó: ‘En Alopecia UK escuchamos a muchas personas que están experimentando angustia emocional como resultado de la caída del cabello.

Si bien el estudio no encuentra una asociación significativa con la alopecia androgenética y la depresión, las emociones como la preocupación, la vergüenza, la vergüenza y la frustración son significativas.

“A menudo escuchamos de la gente que estas emociones cohibidas son particularmente problemáticas.

‘Este es un documento importante que arroja luz sobre las experiencias de las personas con AGA.

“Esperamos que esto ayude a los médicos a comprender que su evaluación objetiva no siempre refleja la angustia que experimenta alguien”.

Respuestas de las personas al quedarse calvas

Quedarse calvo (de forma natural, no por una enfermedad) no es una cosa ni buena mala. No demuestra nada de la persona, no está relacionado con ningún problema de salud ni genera problemas ni ventajas.

Cuando una persona (habitualmente un hombre) se queda calvo (en nuestro ejemplo perder el pelo es el acontecimiento objetivo) pueden suceder varias respuestas. Las más habituales son:

  • Luchar para evitar perder el pelo
  • Aceptar la calvicie y lucirla con orgullo
  • Negar la realidad y tratar de disimularlo

En realidad, dar una de estas tres respuestas (o cualquier otra) tienen poco que ver con el hecho de quedarse calvo y tiene mucho más que ver con los valores y creencias de cada una de las personas que se enfrentan a la perdida de pelo.

Luchar para evitar perder el pelo

Ante la caída del cabello (lo que sucede) hay personas que deciden luchar contra la calvicie porque consideran que ser calvo es algo malo (esta es la conclusión).

Consideran que es algo malo porque:

  • van a perder atractivo
  • van a parecer más viejos
  • les gusta mucho su pelo
  • o por cualquier otro motivo

La realidad es que a este grupo de personas perder el pelo les va a causar malestar y ello les a llevar a luchar por evitar la caída y mantener el pelo.

Para ello van a utilizar tratamientos y productos anticaída para el pelo, cirugía e implantes, o diversos otros tipos de tratamientos.

Aceptar la calvicie y lucirla con orgullo

Otro grupo de personas, ante la caída del pelo, deciden lucir su calva con orgullo y satisfacción, porque en realidad es algo bueno (esta sería su conclusión).

Estás personas consideran que:

  • ser calvo es atractivo
  • les hace parecer más inteligentes y respetables
  • incluso acentúa su virilidad (lucen más rudos)
  • no merece la pena luchar contra la calvicie
  • Les parece que lucen como sus ídolos de las películas (como Bruce Willis)
  • No tienen que peinarse más

Negar la realidad y tratar de disimular

Ante la calvicie incipiente, deciden disimular su falta de pelo a través de peinados elaborados, peluquín, sombreros o productos como las fibras capilares, que disimulan la falta de cabello, porque no les gusta quedarse calvos, pero no quieren utilizar tratamientos para evitarlo.

Lo que nos enseña sobre psicología el quedarse calvo

Como vemos en estos ejemplos, la reacción que damos ante una acontecimiento no tiene tanto que ver con lo sucedido sino que tiene que ver con las creencias, principios y valores que cada uno de nosotros tenemos previamente.

Es por ello que, ante una misma situación, podemos encontrar personas que sufren ansiedad y personas que no, personas a las que una situación les genera una depresión y otras a las que esa situación casi ni les afecta.

Cuando un paciente acude a terapia psicológica, normalmente no puede cambiar la situación que le genera malestar, pero con el trabajo adecuado si puede cambiar la percepción de esta situación y conseguir generar patrones de comportamiento que le hagan sentir bien.

Respecto a la calvicie, no existe una respuesta más saludable.

Luchar contra la caída del pelo, aceptarla, disimularla o cualquier otra respuesta que de la persona ante esta situación es una buena opción, si le es útil para gestionar saludablemente la nueva situación.

¿Cuando se necesita terapia psicológica para la alopecia?

La alopecia no es una enfermedad grave ni que amenace la salud física de la persona que la sufre. Sin embargo, padecerla puede provocar baja autoestima y generar un profundo estrés psicológico. Lo hace que disminuya el bienestar de esa persona, merme sus relaciones sociales, íntimas y familiares o altere sus interacciones cotidianas.

Se debe acudir a un especialista cuando se vive la alopecia con angustia. Durante un período largo de tiempo, la persona no lo percibe como algo inevitable -ya que el pelo, al igual que el resto de órganos o partes del cuerpo como la piel, la vista o las uñas, envejece y está sometido a cambios a lo largo de la vida- y el estado de ánimo, la autoestima o la confianza se ven mermados. En el caso de las mujeres la perdida de cabello suele tener más consecuencias psicológicas, ocasionando depresión y aislamiento. En ellas, la pérdida se caracteriza por la transparencia, falta de densidad y desaparición o clareamiento de cabello. Sobre todo en zonas como la parte alta de la cabeza.

Una investigación de la Universidad de Nottingham. Donde participaron 1400 personas se concluyó que las personas que padecen alopecia pueden sufrir un impacto psicológico severo -asociando la pérdida de cabello a la pérdida de identidad-. Incluyendo fobia social, depresión, ansiedad y disminución de la autoestima, aislamiento emocional y angustia. Las relaciones personales pueden ser deterioradas y algunas personas perciben discriminación laboral.

No existe una directriz, pero si padeces estos síntomas la terapia cognitivo-conductual podría ayudarte, complementada con ejercicios de relajación, deporte y una alimentación cuidada. Especialmente si tienes alopecia areata la terapia puede ser una poderosa herramienta de mejora. Ya que en muchos casos viene precedida de una ruptura traumática, la muerte de un ser querido o la pérdida de un trabajo. Estos acontecimientos pueden desencadenar alteraciones inmunológicas que repercutan en la alopecia posterior.

Lo fundamental, sin duda, es un diagnóstico temprano y un tratamiento precoz para el problema de la alopecia. Si esta persiste en el tiempo o causa daño emocional, acudir a terapia es una opción de peso para aumentar el bienestar personal, la autoestima y el equilibrio emocional del paciente.