La caída del cabello en verano

La mayoría de los hombres les preocupa mucho la caída del cabello, especialmente en el verano, cuando tienen sus vacaciones y desean lucir su mejor apariencia.

Existe un fenómeno conocido como “caída estacional” y se refiere a la alteración del ciclo que sufre el cabello con la llegada de ciertas estaciones del año. Aunque la caída estacional sólo es una parte del ciclo natural de un pelo, es decir, un recambio del mismo. Durante los meses de junio y noviembre es cuando se produce la muda natural del pelo, por lo que es perfectamente normal que se te caiga el pelo más de lo habitual. En verano, después de haber pasado unos meses de calor y de habernos expuesto a los rayos UVA, el ciclo vital del cabello se ha alterado, haciendo que se aumente la producción de una hormona que es la responsable de su crecimiento. Así pues, durante el verano, solemos experimentar un mayor crecimiento pero, a la vez, una mayor pérdida porque para que nazcan nuevos cabellos deben morir otros. Después del calor, el cambio de temperatura a un clima más frío o la aparición de las lluvias típicas del otoño hacen que el pelo pierda fuerza, se debilite y se caiga más fácilmente. Lo más importante es que exista un equilibrio entre el cabello que cae y el que nace. Después del verano se acelera el ciclo de crecimiento del pelo y éste coincide con una caída masiva.

Si la caída abundante se prolonga durante más tiempo,

lo mejor es pedir consejo a un dermatólogo.

En verano es cuando el cabello está más desprotegido, y se expone más al sol y al calor. Los que toman vacaciones en verano tienden a cuidarlo menos pues la persona dedica más tiempo a sus actividades vacacionales.

El agua, el cloro, el agua de mar y el sol son factores que tienen un efecto muy negativo para el cabello, lo que se refleja en que su caída se incrementa considerablemente.

El ejercicio no adecuado, no descansar correctamente y la ingesta de alcohol en exceso, que son comunes en verano, entre otras causas, pueden redundar en estrés y caída del cabello.

Además muchos hombres pueden haber seguido dietas de choque, para lucir una figura que puedan lucir en la playa, privando a los folículos pilosos de nutrientes esenciales para su crecimiento. Además una dieta restrictiva puede poner el cuerpo bajo tensión y el estrés puede conducir a la pérdida del cabello.

El cuero cabelludo necesita una variedad de vitaminas y minerales para el crecimiento del cabello sano. Las dietas restrictivas pueden causar o empeorar el adelgazamiento del cabello, a veces empeorando la alopecia androgenética y el efluvio telógeno. Se deben también evitar la acumulación de toxinas que puede afectar a la apariencia de tu cabellera y que se vea más débil y quebradiza.

Hay algunas acciones que se pueden tomar para minimizar la caída de cabello en verano:

  • Una buena nutrición, que contenga todas las vitaminas necesarias, como el hierro, zinc, biotina, etc,.
  • El agua de mar y las largas exposiciones al sol deterioran el pelo, por lo que es importante una higiene mayor que durante los meses de verano.
  • Si tienes el cabello muy graso o con seborrea, el lavado diario es una necesidad.
  • No te alarmes con la caída del cabello entre los meses de junio a noviembre, no es patológica, es una muda natural de pelo.
  • Lavarse el pelo frecuentemente no aumenta la caída. Al contrario, es recomendable tener el cabello limpio cotidianamente.
  • Si la caída de tu pelo se prolonga más de un mes o se produce fuera de los meses de junio a noviembre, acude lo antes posible al médico especialista.
  • Puedes dejarte el pelo lo largo que quieras. Está demostrado que la longitud del cabello no determina su caída.
  • Los gorros, viseras o sombreros resultan útiles contra las radiaciones ultravioletas en el cuero cabelludo. En todo caso, deja respirar el cuero cabelludo. No deberías llevar cubierta la cabeza todo el día.

Leave a Reply