Propecia Vinculada a la Depresión

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El medicamento Propecia, de Merck & Co, fue aprobado por la FDA en 1997, como el primer medicamento para tratar la calvicie de patrón masculino. En 2009, Merck conocía más de 200 informes de depresión, incluidos de suicidio, en hombres que tomaban el medicamento.

En 2011, durante una actualización de la etiqueta del medicamento, Merck y la FDA se negaron a agregar ‘depresión’ a la etiqueta del medicamento, como un riesgo potencial
Desde esa decisión, la FDA ha recibido más de 700 informes de suicidio y pensamientos suicidas entre personas que toman Propecia o las versiones genéricas del medicamento.
Merck defendió su postura y declaró que no había ‘evidencia científica’ que muestre un ‘vínculo causal entre Propecia y el suicidio o la tendencia suicida’.

Merck tenía conocimiento de informes de comportamiento suicida en hombres que tomaban el tratamiento anti-calvicie de la compañía, Propecia, según documentos judiciales recientemente revelados y otros registros.

El mes pasado, los registros internos se hicieron públicos cuando un magistrado federal en Nueva York otorgó una moción de Reuters de 2019 para abrir 11 documentos presentados durante años de litigio, alegando que Propecia causaba disfunción sexual persistente y otros efectos secundarios dañinos.

Aquellos incluyeron al menos 100 muertes. Antes de eso, en los primeros 14 años que el medicamento estuvo en el mercado, la agencia recibió 34 informes de este tipo, incluidas 10 muertes.

Los reguladores europeos y canadienses, citando informes similares entre hombres que toman finasterida, requieren una advertencia de tendencias suicidas en la etiqueta, aunque señalan que la investigación no ha demostrado que el medicamento cause tales tendencias.

Hasta el día de hoy, la etiqueta de Propecia vendida en los EUA, no contiene ninguna mención de suicidio o de tendencias suicidas.

Sin embargo, el medicamento sigue siendo increíblemente popular con más de 3.4 millones de recetas surtidas en 2020, más del doble que en 2015, según la compañía de datos de salud IQVIA.

La FDA aprobó Propecia en 1997 y las ventas aumentaron de manera constante durante la década de 2000, alcanzando un máximo de $ 447 millones en 2010.

Poco después, expiró la patente de Merck. Las ventas generales de finasterida se han mantenido fuertes a medida que han llegado al mercado versiones genéricas más baratas.

Pero, ya en 2009, Merck conocía más de 200 informes de depresión, incluidos pensamientos suicidas, en hombres que tomaban Propecia, según una evaluación interna de “gestión de riesgos” de ese año.

La compañía decidió que había muy pocos informes de depresión grave y comportamiento suicida y no había suficientes detalles específicos sobre esos casos para justificar más que un monitoreo “rutinario” de los datos de seguridad.

En 2011, dos años después del análisis de riesgo de Merck, la FDA estaba sopesando una solicitud de la compañía para agregar “depresión” a la etiqueta del medicamento como un riesgo potencial, sin advertencias relacionadas con el suicidio.

Los analistas de la FDA no estuvieron de acuerdo con agregar una advertencia relacionada con el suicidio, según documentos gubernamentales no informados anteriormente.

Pero el regulador finalmente estuvo de acuerdo con la solicitud de Merck, con el argumento de que el número de suicidios fue menor de lo que cabría esperar en este grupo de pacientes afligidos por la calvicie.

Que se suiciden por tomar Propecia, o por su calvicie, no está suficientemente investigado.

Algunos investigadores médicos y defensores de los pacientes dijeron que Merck y la FDA han dejado a los consumidores estadounidenses pasmados sobre los peligros potencialmente mortales asociados con la finasterida.

“Ninguna familia debería tener que enterarse de esto después de los hechos”, dijo Kim Witczak, defensora del consumidor, y que forma parte de un panel asesor de la FDA sobre medicamentos psiquiátricos.

Ella ha pedido a las compañías farmacéuticas y a los reguladores que emitan advertencias más contundentes después de que su esposo muriera por suicidio en 2003, cinco semanas después de que le recetaron un antidepresivo para el insomnio.

Merck “tuvo la oportunidad de poner el suicidio en la etiqueta, pero no querían hacerlo porque se trata de ventas”.

Michael Irwig, endocrinólogo y miembro de la facultad de la Facultad de Medicina de Harvard cuya propia investigación ha encontrado posibles vínculos entre la finasterida y los comportamientos suicidas, dijo que el manejo de Merck del análisis de riesgo y la inacción de la FDA mantienen información crítica inaccesible al público.

Merck “definitivamente debería haber proporcionado una imagen más completa”, declaró Irwig.

En una declaración a Reuters, Merck declaró que “la evidencia científica no respalda un vínculo causal entre Propecia y el suicidio o la ideación suicida y estos términos no deben incluirse en el etiquetado” del medicamento. Merck trabaja continuamente con los reguladores para garantizar que las posibles señales de seguridad se analicen cuidadosamente y, si corresponde, se incluyan en la etiqueta de Propecia”.

Merck ha dicho en declaraciones anteriores que Propecia se ha recetado de forma segura a millones de hombres desde finales de la década de 1990.

También ha argumentado en el tribunal que “la pérdida prematura del cabello en sí, la misma condición para la que se receta Propecia, está asociada con baja autoestima, mala imagen corporal y depresión”.

En un comunicado, la FDA dijo que ‘continúa monitoreando los datos de seguridad posteriores a la comercialización de Propecia’.

En general, la agencia señaló que la presencia de un informe en la base de datos de la FDA ‘no significa que el medicamento causó el evento adverso’ y problemas médicos pueden provenir de ‘enfermedades subyacentes que se están tratando, o no, o serían causados por algún otro medicamento que se toma al mismo tiempo, o que el evento adverso ocurrió por otras razones.

La agencia se negó a comentar más sobre su manejo de Propecia y los informes relacionados con el suicidio.

El análisis de Merck sobre un posible riesgo de suicidio se mantuvo en secreto en los tribunales durante más de tres años, y solo se hizo público después de que Reuters interviniera en el procedimiento.

Las ideas en los documentos recientemente revelados se hacen eco de los hallazgos de una investigación de Reuters de 2019, que reveló cómo los jueces de EUA, permiten rutinariamente a los fabricantes de productos de consumo guardar ocultos, bajo sello judicial, información de demandas pertinentes para la salud y la seguridad públicas.

Al conceder la moción de Reuters para abrir los documentos de Merck, la jueza magistrada de Estados Unidos Peggy Kuo dictaminó el mes pasado que los argumentos de la compañía para mantener el secreto “son tan débiles que no superarían ni siquiera una baja presunción de acceso bajo el ‘common law'”.

Además del plan de gestión de riesgos, Kuo reveló otros documentos de Merck, incluido un informe de marketing interno anterior al lanzamiento del fármaco y algunas comunicaciones con los reguladores sobre la disfunción sexual.

Reuters obtuvo los documentos de la FDA sobre el suicidio de un repositorio en línea separado mantenido por la agencia.

En un informe de noviembre de 2010, mientras revisaba la propuesta de Merck de agregar el riesgo de depresión potencial a la etiqueta de Propecia, el evaluador de seguridad de la FDA, Namita Kothary, recomendó agregar también una advertencia para los pensamientos y comportamientos suicidas.

Señaló nueve suicidios e informes presentados por consumidores, médicos y otros miembros del público. Incluyó otros comportamientos suicidas entre pacientes que tomaron finasterida. Kothary declaró que los nueve suicidios fueron difíciles de evaluar debido a información incompleta, pero “no podemos excluir que la finasterida haya contribuido a los eventos”. Ella no respondió a una solicitud de comentarios.

Otros dos revisores de la FDA no estuvieron de acuerdo. Los dos médicos, Amy Woitach y David Kettl, declararon que los datos apoyaban la adición de depresión a la etiqueta.

Sin embargo, la ideación suicida debe dejarse de lado porque el número de pensamientos, intentos y muertes suicidas fue “menor de lo que cabría esperar en esta población de pacientes”, según su informe de diciembre de 2010.

Kettl y Woitach no respondieron a las solicitudes de comentarios.

Sin embargo, tanto la Agencia Europea de Medicamentos como Health Canada agregaron advertencias a sus etiquetas en 2017 y 2019, respectivamente.

EL VÍNCULO DE PROPECIA CON LA DISFUNCIÓN SEXUAL ‘PERSISTENTE’ EN LOS HOMBRES

La nueva información sobre un posible riesgo de suicidio surgió como resultado de una larga controversia sobre los problemas sexuales asociados con la Propecia.

Desde el principio, la etiqueta de Merck decía que Propecia causaba disfunción sexual en casi el cuatro por ciento de los participantes de sus estudios clínicos.

Sin embargo, el informe de gestión de riesgos de 2009 también muestra que la compañía estaba al tanto de informes de que esos problemas sexuales continuaron para algunos hombres después de que dejaron de tomar el medicamento.

La FDA aprobó en 2012 la solicitud de Merck de agregar una advertencia de disfunción eréctil, que continuaba después de suspender el medicamento, así como ‘trastornos de la libido, trastornos de la eyaculación y trastornos del orgasmo’.

Aun así, Merck en ese momento dijo que la evidencia científica no establecía que Propecia causara una disfunción sexual persistente.

La advertencia provocó más de 1,100 demandas contra Merck por parte de hombres que alegaron que sus problemas sexuales duraron mucho después de que dejaron de tomar Propecia.

En 2018, Merck acordó resolver la mayoría de las demandas consolidadas ante el juez Brian Cogan en la corte federal de Brooklyn por un total de $ 4.3 millones.

Reuters informó en 2019 que antes del acuerdo, los abogados de los demandantes habían alegado que Merck, al revisar la etiqueta original del medicamento, subestimó la cantidad de hombres que experimentaron síntomas sexuales en los ensayos clínicos y cuánto tiempo duraron esos síntomas.

La acusación era parte de una demanda judicial sellada que un periodista de Reuters pudo checar debido a un error de redacción. La demanda citó comunicaciones internas de Merck, archivadas bajo sello. Reuters intervino en el caso, buscando abrir esas comunicaciones.

MERCK CONSIDERÓ QUE LA DEPRESIÓN ES UN ‘RIESGO POTENCIAL IMPORTANTE’ DE PROPECIA, PERO SE RECHAZÓ A AÑADIR UNA ETIQUETA DE ADVERTENCIA

El informe de gestión de riesgos de 2009 revelado el mes pasado muestra que, si bien la depresión no surgió como un riesgo en los ensayos clínicos, Merck la consideró un “riesgo potencial importante” después de que la compañía recibió 218 informes globales de depresión entre 1998 y 2008.

De ellos, 10 involucraron depresión grave y nueve adicionales involucraron comportamiento suicida.

Merck notó limitaciones tanto con los informes de depresión como con los nueve relacionados con el comportamiento suicida. 4 proporcionaron “información insuficiente para permitir una evaluación completa”. 3 de los hombres tenían otras afecciones médicas y, en 2, los síntomas se desarrollaron después de que dejaron de tomar el medicamento.

“Se recibió un informe fatal de la oficina del alguacil que describía a un hombre que se suicidó a tiros”, según el informe.

“El médico forense no pensó que este evento estuviera relacionado con la Propecia, además, el informe no proporcionó información suficiente para permitir una evaluación”.

El informe no contenía detalles adicionales sobre la identidad del paciente o la investigación del médico forense. Merck no respondió a las preguntas sobre los pasos que tomó para obtener más información sobre el caso.

En su declaración a Reuters, Merck dijo que los informes de eventos adversos reflejan solo las opiniones de la persona que los presenta.

“Si bien se alienta a los consumidores y a los profesionales de la salud a informar los eventos adversos, la reacción puede haber estado relacionada con la enfermedad subyacente que se está tratando, o haber sido causada por algún otro medicamento que se toma al mismo tiempo, o haber ocurrido por otras razones”, declaró la compañía.

El Dr. W. Vaughn McCall, presidente del Departamento de Psiquiatría y Comportamiento de la Salud del Medical College of Georgia, estuvo de acuerdo en que confiar en los informes de eventos adversos para controlar la seguridad de los medicamentos tiene sus limitaciones.

Sin embargo, afirmó que una de esas limitaciones es que las lesiones y muertes a menudo no se reportan, porque las personas no están familiarizadas con el proceso, o no tienen tiempo para examinar un caso específico.

Afirmó que existen explicaciónes biológicas plausibles para un posible vínculo entre Propecia y los pensamientos suicidas. El medicamento reduce una hormona relacionada con la testosterona, que a su vez podría afectar un esteroide antidepresivo producido en el cuerpo.