Recrecimiento insatisfactorio después del trasplante capilar, ¿por qué?

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¿Tu cabello vuelve a crecer? Factor X y H

En los últimos 10-15 años, la cirugía de calvicie ha visto mejoras extraordinarias. Los resultados actuales en la mayoría de los casos son muy satisfactorios y naturales, también gracias a algunas innovaciones importantes, como el uso de unidades foliculares, microscopios estereoscópicos, la técnica de hendidura lateral, etc.

La mayoría de los pacientes que se han sometido a un trasplante de cabello pueden tener una idea de la tasa de rebrote en alrededor de 9-10 meses después de la operación. Hay situaciones que requieren más tiempo (casos de reparación, mujeres) y se pueden observar mejoras hasta 18 meses después de la operación. Pero normalmente alrededor de 10 meses se debe tener una idea clara de cuál será el resultado final en términos de rebrote.

Por lo general, un porcentaje entre el 85 y el 95% de los injertos transplantados crece y produce un cabello terminal sano. Sin embargo, el trasplante de una unidad folicular de un área a otra del cuero cabelludo no garantiza que este vuelva a crecer.

A principios de la década de 1980, el Dr. Norwood y el Dr. Shiell introdujeron el término “Factor X”, para describir una situación en la que el cabello transplantado no volvió a crecer en un porcentaje satisfactorio sin razón aparente. Ambos médicos creían que el factor X tenía una cierta incidencia en todas las operaciones de trasplante capilar realizadas, pero que en un 1-3% de los casos, el impacto del factor X fue particularmente significativo con el consiguiente deficiente rebrote de injertos. Norwood sospechó que el factor X estaba vinculado a la existencia de algún tipo de respuesta autoinmune, que no permitía que el cabello transplantado volviera a crecer a un alto porcentaje. En 1994, el Dr. Greek introdujo el llamado “Factor H” después de que H significa humano, para referirse al error humano que causó el escaso crecimiento de los injertos. El Dr. Greek dividió el factor H en dos categorías: directo (traumatismo de la unidad folicular debido a la manipulación), e indirecto (calor, deshidratación de la unidad folicular, y cansancio del equipo encargado de realizar algunas fases de la intervención).

Afortunadamente, en la mayoría de los casos, los pacientes obtienen una tasa de rebrote satisfactoria, pero cuando algo sale mal, el cirujano y el paciente deben sentarse en una mesa y analizar todas las posibles causas que pueden estar relacionadas con las características, errores o juicios erróneos del paciente y el cirujano, la intervención y posibles patologías del cuero cabelludo del paciente.

El factor H puede afectar el resultado del trasplante tanto en la fase pre-operatoria, como durante la operación y también durante la cirugía completa.

 

FACTOR H – IMPACTO PRE-OPERATORIA:

Hay algunos factores que pueden predisponer a un resultado insatisfactorio:

  • Problemas de circulación sanguínea en el área receptora.
  • Presencia de tejido cicatricial en las zonas a injertar.
  • Tipo no especificado de fibrosis dérmica: una dermis “gruesa” evita la formación de nuevos vasos sanguíneos y, en consecuencia, la incapacidad de regenerar el injerto
  • Fumar: en algunos casos, los pacientes que fuman pueden experimentar un menor rebrote debido a factores que aún no están del todo claros
  • Presencia de patologías del cuero cabelludo no identificadas debido, por ejemplo, a una exposición excesiva al sol en el pasado
  • La diabetes que no se mantiene bajo control

 

FACTOR H – INCIDENCIA DURANTE LA INVENCIÓN:

En la mayoría de los casos, estas son situaciones relacionadas de alguna manera con un “error quirúrgico”

  • Deshidratación de la unidad folicular: se reconoce universalmente que las unidades foliculares deben permanecer lo más hidratadas posible. Durante la intervención puede suceder que algunas unidades permanezcan fuera de la vista, al aire más de lo que deberían. Estas unidades sufrirán daños y pueden no volver a crecer adecuadamente.
  • Remoción excesiva de tejido conectivo (injerto delgado): esto puede conllevar un mayor riesgo durante la manipulación. La unidad es más frágil y puede sufrir más daño físico. Siempre es bueno dejar un poco de tejido conectivo alrededor de la unidad.
  • Daño causado por el frío excesivo: un estudio realizado por el Dr. Jiménez mostró la congelación de 150 unidades foliculares durante 1 hora, para posteriormente injertarlas. La tasa de supervivencia se redujo a solo el 20%. Las unidades foliculares deben almacenarse en una solución y a una temperatura adecuada.
  • Transección de la unidad folicular (daño causado a la unidad folicular y debido a un error quirúrgico) para obtener más información, lea aquí: https://bellicapelliforum.com/trapianto/transection-nel-trapianto-di-capelli/
  • Densidad excesiva del injerto, que conduce a daños en el tejido vascular y la consecuente incapacidad de regenerar las unidades foliculares. En este caso, una gran diferencia está dada por la capacidad del cirujano para realizar paquetes densos, dense packs. Un estudio realizado por Beehner muestra que una diferencia significativa en la tasa de supervivencia en caso de paquetes densos está dada por el tamaño de la incisión. Cuanto más pequeña sea la incisión, más probable es que la unidad folicular sobreviva.
  • Popping: es la tendencia de las unidades foliculares a elevarse desde los sitios receptores después de ser posicionadas. Evidentemente, esto conlleva la necesidad de que el asistente intente re-posicionar la unidad empujándola nuevamente dentro de la incisión, con el riesgo de que esta manipulación provoque daños en la unidad folicular y, en consecuencia, esta falla en volver a crecer. El popping también expone parte de la unidad folicular a la deshidratación durante el período en que se sale del sitio receptor. El Popping puede tener que ver con diferentes situaciones, incluyendo:

 

  1. Tratar de colocar los injertos demasiado juntos, especialmente en áreas donde la incisión debe tener un ángulo agudo con respecto al cuero cabelludo
  2. Error en la técnica de injerto de las unidades foliculares.
  3. Sangrado excesivo del cuero cabelludo, que empuja la unidad folicular fuera de la incisión. Es una característica del paciente y, por lo tanto, es importante que éste no tome sustancias como la aspirina, que hace que la sangre sea más líquida y puede facilitar el sangrado. Por el mismo motivo, es recomendable suspender Minoxidil antes de la cirugía.
  4. Características de la piel del cuero cabelludo del paciente, incluida su elasticidad y viscosidad.

Daño por isquemia-reperfusión: se habla de la lesión por reperfusión en un tejido cuando la circulación sanguínea regresa al tejido después de un período de isquemia (ausencia de suministro de sangre y, en consecuencia, oxígeno). La ausencia de oxígeno y nutrientes crea una condición en la que la restauración de la circulación produce inflamación y estrés oxidativo, con el consiguiente daño a los tejidos involucrados, en lugar de la reanudación de la función normal. Esta cascada de eventos conduce a la muerte celular por apoptosis o necrosis.

A diferencia de otros órganos, las unidades foliculares se perfunden en forma pasiva (imbibición) durante al menos 3 días antes de ser revascularizadas y recibir oxigenación. Por lo tanto, el riesgo de muerte celular debido a lesiones por reperfusión también existe hasta 72 horas después del trasplante y parece reducirse al usar ATP como solución de conservación para las unidades foliculares.

 

ACTOR H – INCIDENCIA EN POST OPERATIORIO

En este caso, las unidades foliculares sufren un trauma en el período postoperatorio, que las lleva a no volver a crecer adecuadamente. Algunos ejemplos no exhaustivos son:

  • No seguir las instrucciones postoperatorias del paciente (rascarse las costras, aplicar productos que contengan alcohol en las unidades foliculares, no seguir la rutina de lavado recomendada, exposición prolongada al sol, etc.)
  • Falló la formación de capilares sanguíneos y esto condujo a la muerte de la unidad folicular debido a la hipoxia.
  • Traumatismo físico de la unidad folicular debido, por ejemplo, a fugas del sitio, debido a fuertes golpes y laceraciones en el cuero cabelludo del paciente.
  • Infecciones (p. Ej., Foliculitis fuerte) no tratadas
  • Trastornos del cuero cabelludo que se activan como resultado de la intervención (casos raros). Estas enfermedades pueden incluir alopecia areata o formas de alopecia similares a cicatrices, como el liquen.

 

EL IMPACTO DEL FACTOR X

Como se mencionó anteriormente, la X significa desconocido. Estas situaciones se producen cuando la falta de regeneración es inexplicable e inesperada. A lo largo de los años y el progreso de la investigación, la incidencia del factor X ha disminuido progresivamente y, en la mayoría de los casos, la falta de regeneración se puede explicar, y se debe a uno de los muchos factores descritos anteriormente.

Se puede concluir que solo el 1% de los casos de rebrotes fallidos no se pueden explicar.

Algunos médicos informan el factor X al daño biológico que sufren las unidades foliculares durante o después de la intervención. Se ha sugerido que el factor X no es otra cosa que:

  • Un factor humano (H), del cual no somos conscientes antes de la operación
  • Rechazo de unidades foliculares vinculadas a una especie de trastorno autoinmune
  • Sobrecalentamiento y deshidratación de las unidades foliculares durante la primera semana posterior a la cirugía
  • Grave negligencia del paciente al no seguir las recomendaciones postoperatorias. Exponerse a factores de riesgo (sol, cloro, productos químicos), o realizar actividades no recomendadas en entornos contaminados o poco saludables.
  • Daño por reperfusión